El periodo menstrual. Así lo viven las mujeres al rededor del mundo

El periodo menstrual. Así lo viven las mujeres al rededor del mundo

A travez de los tiempos, la menstruación ha sido el gran tabú alrededor de la mujer. Puede parecer que en el primer mundo ya no existen mitos alrededor de una circunstancia que más o menos todas las mujeres vivimos durante una gran parte de nuestras vidas. Pero aunque parezca sorprendente de vez en cuando hacen noticias, como la prohibición de usar piscinas públicas durante esos días. La situación es mucho peor en países en vías de desarrollo. En algunos de ellos, de hecho, los mitos alrededor del periodo rozan el surrealismo.
Afganistán: En Afganistán como en muchos países tercermundistas  el acceso a las toallas sanitarios o  tampones es muy difícil para las mujeres, lo cual complica las condiciones sanitarias. La situación se vuelve aun peor teniendo en cuenta el mito que existe en el país de que lavarse los genitales durante los días en que la mujer está menstruando provoca esterilidad. El programa Wash de UNICEF trabaja para paliar estos mitos en el país afgano.

Kenia
En Kenia, como en otros países de África, el acceso a productos sanitarios es casi imposible para las mujeres, debido a su alto coste. Por ello, las mujeres utilizan los productos que tienen a su alcance para contener los sangrados: hojas de árbol, papel de periódico, relleno de cojines, telas... La ONG Femme International se dedica a repartir copas menstruales, en una iniciativa que ha cambiado las vidas de miles de mujeres.

Burkina Faso y Níger

Según estadísticas proporcionadas por UNICEF, el 83% de las niñas en Burkina Faso y el 77% en Níger no tienen acceso a aseos públicos en las escuelas. Si esa situación (tanto dentro de la escuela como fuera de ella) es complicada en días normales, en los momentos en que las estudiantes tienen el periodo hacen que no se puedan cambiar en todo el día y su higiene y salud se vean comprometidas.

Irán
Según un estudio de UNICEF, el 48% de las jóvenes iraníes consideran que la menstruación es una enfermedad. Además, es casi imposible acceder a tampones en Irán, ya que se consideran una amenaza a la virginidad de las chicas, que es un asunto de crucial importancia en la moral y la religión del país. La buena noticia es que Irán es un gran ejemplo de que los trabajos de concienciación que llevan a cabo diferentes ONGs funcionan: un estudio ha demostrado que el 61,6% de las chicas que recibieron información sobre higiene sexual comenzaron a lavarse durante el periodo.

Japón

Japón es un país que vive a medio camino entre la modernidad más absoluta y las tradiciones milenarias. El sushi, uno de los platos icónicos de la gastronomía nipona, es un buen ejemplo de ello. Apenas existen mujeres maestras de sushi y uno de los motivos que se alegan es que las mujeres pierden el equilibrio en el sentido del gusto cuando están menstruando.

Nepal

Uno de los ejemplos más terribles del sufrimiento de las mujeres durante los días de la menstruación lo encontramos en Nepal. Más en concreto, en las áreas rurales del oeste del país, donde las mujeres son aisladas durante los días de su periodo. Se las suele enviar a cabañas o 'habitaciones oscuras', en las que no cuentan apenas con condiciones sanitarias adecuadas, no tienen ningún contacto humano y tienen poca protección de los elementos externos. Pese a que esta práctica fue prohibida hace más de diez años, la realidad es que se sigue realizando.

Tanzania y Bangladesh: 

Las supersticiones son, en ocasiones, las peores enemigas de la mujer mientras está menstruando. En Tanzania, por ejemplo, se cree que la persona que vea sangre menstrual quedará maldita, lo que multiplica el tabú alrededor del periodo. En Bangladesh, las mujeres deben enterrar los paños menstruales después de utilizarlos para evitar que atraigan a los malos espíritus.

Malawi

La falta de información es uno de los grandes enemigos de la salud de la mujer. Malawi es uno de los países en los que la menstruación es un secreto que nadie menciona, de acuerdo con un informe publicado por UNICEF, que trabaja para crear instalaciones sanitarias adecuadas en las escuelas y grupos de madres que hablen a sus hijas abiertamente de qué es la menstruación y qué recursos pueden utilizar para tener periodos seguros y sanos.

Bolivia

El tabú también afecta a otros países, como Bolivia, donde incluso las compresas y otros productos sanitarios no se suelen desechar junto al resto de basura. Según la creencia tradicional, la sangre menstrual puede provocar enfermedades, especialmente cáncer, por lo que las niñas suelen llevarse consigo los productos sanitarios sucios, por este motivo y por la vergüenza que les provoca el simple hecho de estar en esos días.

El primer mundo

No solo en los países en vías de desarrollo las mujeres sufren por culpa de sus menstruaciones. Las mujeres que viven en las calles de nuestras ciudades se enfrentan, con la regla, a una dificultad añadida al propio hecho de no disponer de un hogar. La ausencia de recursos para adquirir compresas y tampones, la dificultad de acceso a cuartos de baños y duchas... todo provoca que tengan que luchar contra un estigma añadido, que provoca problemas de higiene y de salud. En Estados Unidos, ya hay leyes que obligan a los albergues a proporcionar compresas y tampones de forma gratuita, para que ninguna mujer tenga que elegir entre su higiene femenina y tener una comida que llevarse a la boca.


Imágenes | Pixabay

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